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DISPEPSIA: PREVENCIÓN Y TRATAMIENTO

Dr. José Luis Pérez-Albela

Médico cirujano

Médico naturista

C.M.P. 18164

PERÚ

 

 

El término dispepsia se refiere a diferentes síntomas vagos y no es una enfermedad. Se describe como molestia crónica (más de tres meses), con recurrente sensación de malestar, generalmente relacionado con la comida.

 

Para determinar la dispepsia hay que considerar su ubicación, la cual se sitúa en el abdomen alto y sobre la línea media. El dolor en la parte interior del abdomen no es dispepsia.

 

Muchos describen esta dolencia como un dolor o llenura, languidez, vacío, sensación de hambre y ardor.

 

La dispepsia es uno de los tres tipos de trastornos funcionales gastroduodenales entre las cuales se encuentra la aerofagia y el vómito funcional.

 

La dispepsia funcional está dividida en varios tipos, basándose en el síntoma o tipo de molestia predominante:

 

Dispepsia ulcerosa. Cuyos síntomas provienen de una úlcera péptica (llagas abiertas que se forman en el revestimiento del estómago y la parte superior del intestino delgado).

Dispepsia motora. Cuando predomina el malestar y no el dolor.  Dispepsia tipo reflujo gastroesofágico. Donde predominan síntomas de regurgitación en ausencia de daño.

Dispepsia inespecífica. Es la que no encaja en ninguna de las anteriores.

 

CAUSAS

La dispepsia es un grupo de síntomas variables difícil de diagnosticar y tratar. Las cusas siguen siendo materia de investigación. Están comprendidos en las posibles causas de la dispepsia funcional, la sensibilidad visceral aumentada y umbral al dolor visceral disminuido.  También se plantean alteraciones en la motilidad, que recién se pueden estar reconociendo con el estudio de disfunciones autonómicas, nuevos neurotransmisores y la tensión nerviosa.

 

PREVENCIÓN

 

  • Evitar el café, té, bebidas gaseosas y alcohólicas.
  • Eliminar los picantes, vinagre, salsas ácidas, glutamato monosódico y concentrados de carne.
  • Eliminar las grasas hidrogenadas, margarinas y frituras, leche y derivados, carnes, pescados y mariscos. Tener precaución con la col, coliflor, habas y brócoli.
  • Relajarse antes de cada comida. Buscar un ambiente de tranquilidad para comer y masticar despacio.

 

 

REMEDIOS CASEROS

 

  • Agregar albahaca fresca a sus comidas. Esta contiene eugenol, que ayuda a reducir los espasmos musculares.
  • No realizar demasiadas combinaciones de alimentos.  Mientras más sencilla la dieta, mejor será la digestión.
  • Realizar cinco comidas breves a lo largo del día.
  • No tomar líquidos fríos con las comidas.
  • Tomar infusiones digestivas: muña, albahaca, culen, manzanilla, anís y hierba buena.
  • Masticar los alimentos sólidos hasta que se vuelvan casi líquidos. Esto suele ser bastante difícil al inicio, pero es muy eficaz.
  • Moje un paño de algodón en agua caliente y agréguele dos gotas de aceite esencial de lavanda (si se ha sentido estresado) o menta (si el malestar aparece después de comer) y colóquelo en el centro del estómago. 
  • Tome un baño de agua tibia en la cual se haya colocado cuatro gotas de aceite esencial de lavanda, manzanilla y salvia.
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